Marcelo Roffé: "La Selección arrastra una mochila muy pesada"

Marcelo Roffé, psicólogo y profesor UP, analiza la selección argentina de fútbol.



Está claro que el éxito no llega por casualidad. Siempre llega como producto de un proyecto. Y como proyecto, el ejemplo es Alemania. Los alemanes lo tienen desde hace 15 años, y están integrados también los juveniles, con la inclusión de un psicólogo deportivo. Eso es lo que le falta a Argentina, un trabajo integral.

Si bien ahora cambiaron los dirigentes, se modificó el cuerpo técnico y hubo una renovación anticipada en el plantel, el equipo no arrancó. ¿Por qué? Argentina arrastra una mochila muy pesada que tiene que ver con esta cultura que es triste y cruelmente exitista, con un contexto de 24 años sin títulos, ocho entrenadores en los últimos once años, seis finales perdidas (tres de ellas en los últimos tres años), tener a Messi, al mejor del mundo, al as de espadas, al que lo hicimos renunciar y no terminar de aprovecharlo. Incluso jugadores que brillan en sus clubes pero que no lo pueden hacer en la Selección rápidamente, porque no es tan fácil.

Cualquier entrenador puede juntar buenos jugadores en un equipo porque este es un país de buenos jugadores, pero lo difícil es hacerlo jugar como un equipo porque todo grupo no es un equipo. En cambio todo equipo es un grupo. Y lleva tiempo de conformación un equipo. Y funcionar como tal, también.

Como decía Cortázar en “Rayuela”, nada mata más al hombre que representar al país. Representar al país no es fácil, no es para cualquiera. La Selección no es para cualquiera. Algunos dan el piné, otros no. ¿Y cómo saberlo si no se prueba? Ahí vemos el entrenamiento mental como una posibilidad no como salvador, ni como milagrero, sino como contexto de un proyecto de trabajo, con objetivos a mediano y a largo plazo.

Jugar en esta Selección con esta mochila tan pesada complica. Y el mejor ejemplo es Di María. Fue duramente criticado, porque algunos dijeron que tiró 14 centros mal en el partido con Uruguay, y en éste fue la figura descollante junto a Messi. Pero jugó 25 minutos y su cuerpo le pasó factura, con un nuevo desgarro que es una manera de denunciar la presión, porque el cuerpo habla y te pasa factura cuando esto no fue trabajado correctamente.

*Psicólogo deportivo, autor del libro "Formando al líder de un equipo" y Profesor  de la Universidad de Palermo.



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