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| Abogacía | Inserción
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Los profesionales
del derecho gozan de un monopolio que debería
ser a la vez un orgullo y una gran responsabilidad:
nuestro país ha confiado en los abogados, en
forma excluyente, la posibilidad de ejercer el derecho
que tenemos todos los ciudadanos de acceder a la justicia.
Este solo hecho da cuenta de la demanda de trabajo
profesional que reciben los abogados dedicados al
litigio y los empleados de la justicia en todas las
instancias. Esta formidable fuerza laboral está destinada
a la resolución judicial (y en algunos casos
aún extrajudicial) de controversias
Si a ello agregamos el aumento de la conflictividad
social en el país, es razonable que nos encontremos
ante una acumulación inédita de demanda
de operadores jurídicos calificados.
Sin embargo, el monopolio del acceso y de la producción
de justicia en el ámbito del Poder Judicial
produce sólo algunas de las profesiones jurídicas.
En efecto, los egresados de las facultades de derecho
asumen múltiples responsabilidades desde el
asesoramiento jurídico de empresas, la regulación
de políticas públicas y la producción
legislativa, hasta la asunción de cargos electivos
(más del 50% de nuestros legisladores son
abogados) y la investidura presidencial (nuestros últimos
cinco presidentes son también abogados). Esta
creciente demanda de abogados también se relaciona
con la consolidación del sistema democrático. |
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