Pablo Casais, arquitecto UP, es director de obras y cofundador de Baek y Asociados

“La Facultad es una herramienta muy útil y una fuente de trabajo importante. No sólo me brindó la posibilidad de empezar mi carrera profesional, sino de conocer a quienes hoy son mis socios”.
Pablo Casais, arquitecto UP, es director de obras y cofundador de Baek y Asociados

Pablo Roberto Casais es egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Palermo. Luego de trabajar en estudios de diferentes escalas, como De La Fuente & Pieroni o MSGSSS, hoy es director de obras y proyectista en Baek y Asociados, un estudio que está compuesto por cuatro arquitectos y un diseñador industrial, todos egresados de la UP: “Esta bueno pasar por distintas instancias de trabajo, en mi caso, eso me permitió afianzar conceptos y sacarme miedos de la profesión, previo a trabajar independientemente”, afirma. De su paso por la UP, destaca el vínculo del alumno con el docente: “Es un recurso importante. Esta construcción de redes y dinámica moderna de trabajo en equipo te hace ver que las personas que te rodean pueden ser una fuente de trabajo o de consulta a futuro”.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Lo que disfruto diariamente, mi motor, es ver en qué puedo innovar, qué puedo hacer de nuevo, cómo puedo agilizar tiempos, recursos materiales o económicos. Mi fascinación está en la búsqueda de nuevos detalles constructivos para poder producir lo más eficientemente posible, es mi zanahoria diaria. Como estudio estamos apuntando a la innovación tecnológica, quizás a la posibilidad de replicar ejemplos del exterior en cuanto a lo que son formas constructivas. Le damos hincapié a la producción y a la gestión de las obras, resaltando la imagen del arquitecto o del profesional que uno contrata, para enaltecer un poco la profesión. Mi imaginación va por el lado de la producción y la gestión, hacia un mundo mucho más industrializado que el húmedo de cemento y arena que es la construcción en Argentina, eso es lo que proyecto dentro de mi espacio y estudio, empezar a virar en ese sentido.

¿Cómo es un día en tu rutina de trabajo como proyectista y director de obras en Baek y Asociados?

Mi día arranca a eso de las 8 de la mañana en la obra, por suerte actualmente tenemos tres, donde por la mañana se hacen los trabajos de verificación de recursos humanos, de materiales, guía de maquinarias y avances según el cronograma, lo cual suele llevar toda la mañana hasta el mediodía, donde uno se toma un respiro para almorzar. Por la tarde retomo con alguna otra obra que haya faltado y luego emprendo viaje hacia el estudio, para poder verificar futuras obras o trabajos que esté llevando adelante para la parte de documentación. Con lo cual mi trabajo es más de director de obras que de proyectista, eso queda para la tarde, como ese momento de tranquilidad para pensar una nueva idea o evaluar proyectos anteriores para ver que se puede mejorar, cómo dar un paso adelante siempre en busca de nuevas alternativas y resoluciones técnicas, lo que me intriga y me motiva día a día. La rutina puede variar, tal vez hay días de la semana con más trabajo de estudio, pero normalmente es mucho más en campo, para ir verificando avances. Estar en obra es algo que me gusta, me apasiona ver como se llevan a cabo las diferentes tareas.

¿Cómo fue la experiencia de emprender con un estudio propio?

El estudio está compuesto por cuatro arquitectos y un diseñador industrial, todos egresados de la UP. El visionario para formar ese equipo fue Antonio (Inseong) Baek, porque vio en cada uno de nosotros algo que complementariamente podía dar resultado en una buena dinámica laboral, en una forma de llevar adelante los proyectos que puntualmente Antonio generaba para el estudio. Siempre digo que se me dio la posibilidad de trabajar en equipo junto con Antonio Baek, Sebastián Abu Hayatian, Mario Roberto Demaio y Elías Daniel Lee, gracias a la experiencia que tenía y a la confianza de mis ex compañeros. Porque tal vez uno cuando está en la Facultad se saluda y no hay mucha interacción, pero siempre está la confianza en el trabajo de esa persona. Así fue como se construyó el estudio, que ya tiene ocho años y varios proyectos terminados, con miras de que entren más. La Facultad no sólo me brindó la posibilidad de empezar a trabajar sino también de conocer a quienes son mis socios el día de hoy.

¿Qué destacás de tu formación en la Universidad de Palermo?

Lo que siempre resalto es el vínculo del alumno con el docente. Esa dinámica e intercambio es una herramienta, depende de cada uno si la percibe o cómo la utiliza. Al principio uno lo toma como algo totalmente natural, pero a medida que va avanzando en la carrera se da cuenta que es un recurso importante. Esta construcción de redes y dinámica moderna de trabajo en equipo te hace ver que las personas que te rodean pueden ser una fuente de trabajo o de consulta a futuro. Por eso siempre rescaté la relación alumno-docente.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos luego de graduarte?

La Facultad es una herramienta muy útil y una fuente de trabajo muy importante al momento de iniciarme en el campo profesional. Los tres trabajos previos que he tenido antes de comenzar independientemente han surgido de ahí. He trabajado con el arquitecto Emilio Cisterna, egresado de la UP, también en el estudio de Fabián De La Fuente, que fue docente, y terminé trabajando en el estudio MSGSSS, de la mano de Carlos Sallaberry que me abrió las puertas y en ese momento era el decano. Mi iniciación laboral fue gracias al esfuerzo o simplemente a demostrar mi interés por crecer profesionalmente y por ir dando pequeños saltos en diferentes estudios. Esta bueno pasar por varias escalas de trabajo, estos tres estudios que menciono eran escala chica, media y grande. Haber pasado por esas instancias es lo que en mi caso terminó de afianzar conceptos y sacarme miedos de la profesión previo a trabajar independientemente.

¿Qué consejos le darías a los estudiantes de Arquitectura?

El desafío de hoy es el compromiso. Esta sensación de la abundancia, de que si no voy bien en un trabajo cambio para otro, hace que se esté perdiendo el nivel de compromiso y dedicación, valores que fomentan el buen trabajo e incluso el enriquecimiento personal. Mi consejo radica en algo en lo que la Universidad, y la Facultad de Arquitectura puntualmente, te entrenan: todo el día son entregas, hay que trabajar, habrá momentos de agachar la cabeza, otros de levantarla y recibir aplausos y elogios, pero la Facultad te entrena para producir. Y la profesión te lleva en ese sentido, no hay un punto de conformidad, siempre hay una búsqueda para innovar y destacarse. Hay que sentirse cómodo con eso. Mi consejo para los estudiantes es tener un nivel de compromiso.

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