Ricardo Braga Beatove, arquitecto UP, trabaja en la Subdirección de Obras y Proyectos de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación

“Trabajar sobre un edificio con un alto valor patrimonial arquitectónico es estar involucrado con el pasado, presente y futuro de Argentina”.
Ricardo Braga Beatove, arquitecto UP, trabaja en la Subdirección de Obras y Proyectos de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Ricardo Braga Beatove egresó de la carrera de Arquitectura en la Universidad de Palermo y actualmente trabaja como inspector de obras del equipo de la Subdirección de Obras y Proyectos de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Un edificio que, según describe, "posee un alto valor patrimonial a nivel arquitectónico e histórico", y lo lleva a sentir estar “involucrado con el pasado, presente y futuro de Argentina”. Sobre su trabajo, señala el "alto compromiso" y la gran cantidad de horas que demanda llevar adelante las tareas de obras del parlamento argentino. Con experiencias anteriores en diversos proyectos públicos y privados que le permitieron adquirir conocimientos variados, el graduado de la Facultad de Arquitectura UP valora su formación: “Me dio herramientas y despertó intereses en mí".

¿En qué consiste tu trabajo en la Cámara de Diputados?

Me desempeño como inspector de obras para la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Una de las tareas consiste en controlar que las empresas a las que se les adjudican las licitaciones cumplan con los requisitos del Pliego de Especificaciones Técnicas. Esto implica distintas cuestiones: controlar la ejecución en tiempo y forma de la obra, el empleo de los materiales correspondientes y la idoneidad de quienes ejecutan la labor. Otra es establecer la comunicación con la empresa adjudicataria, a través del libro de obra, y solucionar los conflictos que puedan surgir. Por lo cual es necesario mantener un diálogo abierto, organizar reuniones, controlar el plan de trabajo. También intercambiar o compartir experiencias y conocimientos con otros equipos de profesionales es algo habitual y favorece o enriquece la labor. Es lo que más me gusta de mi trabajo: estar en relación con todo lo dicho, aprender con todos y de todo.

¿Cómo es la experiencia de trabajar para una institución tan importante?

En mi opinión, siempre hay que tener un alto compromiso con el trabajo. Saber disfrutar de lo que uno hace. Pertenecer al equipo de la Subdirección de Obras y Proyectos de la H.C.D.N., trabajando sobre un edificio que posee un alto valor patrimonial a nivel arquitectónico e histórico para la República, es sentir que uno está involucrado con el pasado, presente y futuro de Argentina. Quiero mucho al edificio, es una construcción magnifica.

¿Cómo es un día habitual en tu trabajo?

Un día habitual es saber que entro a trabajar y no sé cuándo me voy. Si los desenvolvimientos de las tareas van por el camino normal, sin contratiempos, el tiempo en la obra es más breve. Muchas veces surgen contrariedades, impedimentos que deben resolverse en el menor plazo, y ahí todo comienza a fluctuar. Por lo general, hasta que se soluciona, hay que estar. A veces comienzan a interactuar otras áreas y la necesidad de comunicación es imprescindible. Considero que en cualquier profesión o trabajo es necesario conocer sobre las buenas formas de comunicar para lograr los objetivos.

¿Qué proyectos realizados aportaron valor a tu desarrollo profesional?

En el inicio, desarrollé maquetas para concursos en estudios de Arquitectura y me fue muy bien. El más significativo fue el proyecto del Estudio Becker/Ferrari al que le otorgaron el primer puesto en el Concurso del Correo Central, hoy Centro Cultural Kirchner (CCK). Como primeros trabajos, en obra independiente he realizado remodelaciones de departamentos en la Ciudad de Buenos Aires. Inicié un emprendimiento de láminas y cuadros de edificios a escala de diferentes ciudades del mundo llamado Lamcity. Y el año pasado, en la ciudad de Bariloche, la construcción de un refugio a orillas del lago con materiales reciclados de una antigua estación de tren desmantelada del que aprendí mucho. Actualmente, he comenzado con un proyecto orgánico en el Sur argentino, que consta de las construcciones de un invernadero, viviendas y bodega, que está recién iniciado y considero un gran desafío a nivel profesional.

¿Qué destacás de tu paso por la UP?

La UP me dio herramientas y despertó intereses en mí. Fue una muy linda época que atesoro profundamente, porque lo pasé muy bien. Tuve un buen grupo de compañeros y compañeras que aún conservo como amigos. Con varios de ellos, seguimos intercambiando conocimientos y salidas.

¿Qué consejo te gustaría compartir con los futuros graduados?

Que sigan en el perfeccionamiento continuo. Aprender sobre materiales y tecnologías donde los avances son importantes y también los oficios. Saber cómo se hacen las cosas para forjar seguridad y carácter.

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