Maria Florencia Greco Mauas se desempeña en la Subsecretaría de Relaciones Internacionales de la Ciudad de Buenos Aires

Maria Florencia Greco Mauas se desempeña en la Subsecretaría de Relaciones Internacionales de la Ciudad de Buenos Aires

Maria Florencia Greco Mauas, egresada de Relaciones Internacionales y Ciencia Política UP se desempeña como asesora en la Subsecretaría de Relaciones Internacionales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dependiente de la Secretaría de RRII que tiene rango ministral. Actualmente está trabajando en el programa Study BA, una política oficial del gobierno de la ciudad que busca captar estudiantes internacionales y posicionar a Buenos Aires. Además colabora en la implementación de políticas de estrategia y asesoramiento en la Subsecretaría.

¿Qué es lo que más te gusta de tu posición actual o de tu profesión?

Hace ocho años que trabajo en la gestión pública. Me encanta trabajar en el gobierno porque es un lugar donde las cosas realmente suceden. Las ideas son tenidas en cuenta, y tuve la suerte de trabajar siempre con jefes sumamente generosos. Anteriormente estaba trabajando para el Jefe de Gabinete de la Ciudad, Felipe Miguel. Él me dio el impulso para poder desempeñarme profesionalmente. Me encanta la gestión pública, la política doméstica y los debates que se generan. Cuando empece a trabajar en gobierno, tenía ganas de llegar a ser legisladora porque me parecía un espacio de encuentro y debate. Me parecía sumamente importante asumir la responsabilidad de dictar leyes que puedan cambiarle la vida a las personas. Desde que estoy en la subsecretaría, me reencontré con mi amor por lo internacional y ahora sé que es a lo que realmente me quiero dedicar. Esas cosas suceden a medida que uno se va desarrollando profesionalmente: cambia de eje y de motivación. Ayer quería ser legisladora, hoy dedicarme de lleno a las Relaciones Internacionales.

¿Qué es lo más importante que aprendiste en la Universidad?

Una de las grandes cosas que me llevo son mis amigos, que hoy viven en diferentes partes del mundo. Los extraño mucho. Son grandes profesionales y nos vemos una vez al año cuando viajo de visita pero tengo la suerte de tener algunos acá en Argentina. Es fundamental tener un lindo grupo de apoyo, que transiten con vos los cuatro años de cursada, en las que uno pasa por muchas emociones. Crecimos juntos y nos convertimos en profesionales, todos en distintas ciudades y en distintas áreas. Cada uno impulsado por su propio sueño y deseo. Por otro lado, fui de esas alumnas que aprovechó mucho las charlas que brinda constantemente la Universidad, las cuales son muy variadas e interesantes. Realmente creo que es un valor agregado que tiene la UP. Hoy en día, con mis horarios laborales se me complica ir a la mayoría, pero todavía sigo yendo a escuchar y aprender. Otra de las cosas importantes es el intercambio que se produce entre docentes y alumnos, los cuales son sumamente interesantes debido a la muy rica construcción conjunta que se genera. Hay profesores que participaron en campañas políticas importantes, que son investigadores o tienen cargos en organizaciones internacionales, con experiencias motivadoras.

¿Hay alguna materia (o profesor) de la Universidad que te haya dejado alguna huella especial?

Creo que todos dejaron algo, pero voy a nombrar a tres que resultaron fundamentales. La primera es María José Otero, Coordinadora de Relaciones Internacionales, quien estuvo ayudándome en todo mi proceso, desde el día uno hasta mi graduación. Es una docente que sabe acompañar a sus alumnos, escucharlos y estar ahí atenta por si se la necesita. Te hace sentir un poco en casa. Alguien que admiro mucho profesionalmente es a Agustina Grigera, es inteligente, buena persona y emprendedora. Por ultimo, Silvia Perazzo, quien estuvo apoyándome en la recta final de la carrera. Me siento tan agradecida a ella, porque me contuvo, apoyó y creyó en mi en esos momentos en los que ni yo creía y fue quien el día de mi graduación lloró conmigo por el ciclo terminado. Me siento profundamente agradecida con la Universidad y los espacios que me brindaron, porque gracias a ellos hoy estoy acá.

¿Qué les dirías a los futuros graduados en Relaciones Internacionales?


Que aprovechen los cuatro años de carrera, porque pasan volando. Cuando te querés dar cuenta, estás finalizando. La carrera da muchísimas satisfacciones, y los que elegimos esta profesión nos llevamos un premio enorme, porque somos estudiosos de la carrera más hermosa de todas. Por otra parte, les recomiendo que aprovechen las prácticas profesionales, fundamentales para sumergirse en el mercado laboral y adquirir experiencia. Yo estuve en la Legislatura Porteña, en el despacho de Carolina Barone. Fue mi primer experiencia laboral, en la que empecé a ver como se hacía política. Creo que ahí terminé de entender cual era mi vocación. Gracias a esta experiencia empecé a hacer una pequeña red de contactos. Se trata de eso: conocer gente, siempre estar predispuesto, aprovechar cada oportunidad que se presente por mas chica que sea. No sabés a donde te puede llevar.

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