PARA AMASAR PASTAS

GIANLUCA MARCANTONI

Para amasar pastas

“El ejercicio se enfocó en el diseño de un objeto de uso cotidiano, poniendo énfasis en la observación de prácticas reales, el análisis del usuario y la construcción de sentido a partir del uso. El proyecto consiste en el diseño de un bowl para amasar pastas, pensado como parte activa del sistema de trabajo de la Pastalinda. Lejos de entender el bowl como un simple contenedor, el diseño parte de la observación del ritual completo de amasado, que involucra fuerza aplicada, repetición de movimientos, pausas breves y una limpieza constante de manos y superficie.”

Un gesto conceptual. “El ejercicio se enfocó en el diseño de un objeto de uso cotidiano, poniendo énfasis en la observación de prácticas reales, el análisis del usuario y la construcción de sentido a partir del uso. El proyecto consiste en el diseño de un bowl para amasar pastas, pensado como parte activa del sistema de trabajo de Pastalinda. Lejos de entender el bowl como un simple contenedor, el diseño parte de la observación del ritual completo de amasado, que involucra fuerza aplicada, repetición de movimientos, pausas breves y una limpieza constante de manos y superficie. Dentro de ese proceso, el trapo aparece como un elemento siempre presente, aunque nunca considerado por los objetos tradicionales. El proyecto incorpora esta práctica cotidiana a través de dos bajadas en el borde del bowl que sugieren el reposo del trapo, integrándose al propio cuerpo del objeto sin agregar piezas ni instrucciones explícitas. El trapo deja de ser un elemento improvisado y pasa a formar parte del sistema de uso. A su vez, el bowl incorpora una base antideslizante de Santoprene, decisión material que fue especialmente valorada por el cliente real, Pastalinda, ya que aporta estabilidad durante el amasado incluso en superficies con harina o humedad. De esta manera, el proyecto articula un gesto conceptual —reconocer acciones invisibilizadas del uso— con una solución funcional concreta validada por el usuario y el contexto real de trabajo.

En base a los usos tradicionales. “No se siguió un modelo específico en términos formales. El proyecto se construyó a partir del análisis de bowls tradicionales y utensilios de cocina existentes, identificando tanto sus aciertos como sus limitaciones en situaciones reales de uso. Las principales necesidades detectadas —como la estabilidad del bowl durante el amasado o la falta de un lugar definido para apoyar el trapo— suelen resolverse de manera informal: sosteniendo el recipiente con el cuerpo, colocando trapos debajo para evitar que se deslice, o apoyando el trapo sobre cualquier superficie disponible. El diseño retoma estas soluciones improvisadas y las incorpora de forma directa al objeto. Más que un referente puntual, el enfoque se apoyó en una lógica de relectura tipológica: tomar un objeto conocido y modificarlo mínimamente para responder a prácticas reales del usuario, priorizando la función y el uso por sobre lo decorativo.

Diseño aplicado. “El proyecto se desarrolló en función de las tecnologías productivas disponibles del cliente real, Pastalinda, particularmente una máquina de inyección de plástico. Esto implicó diseñar el bowl considerando desde el inicio límites concretos de materialidad, espesores, desmoldeo y dimensiones máximas del producto. La relación con las nuevas tecnologías se da así desde una lógica de diseño aplicado, donde las decisiones formales y funcionales surgen del trabajo consciente con los procesos reales de producción, y no de la incorporación de tecnología como recurso superficial.”

Planes a futuro. “Hacia el final de la cursada, el proyecto comenzó a pensarse como parte de una familia de objetos vinculados al universo del bowl y al uso de la Pastalinda. Como proyección del trabajo realizado, los planes a futuro incluyen terminar de afinar y desarrollar los productos complementarios explorados, como una pinza o una fuente para servir fideos, que acompañen las distintas etapas del proceso y el momento de servicio. En ese mismo marco, el bowl se proyecta con la posibilidad de integrarse y producirse para la marca Pastalinda, ya que el diseño fue desarrollado desde el inicio en función de sus tecnologías productivas y condiciones reales de fabricación.”

En lo personal. ”Para mí, innovar no es necesariamente inventar un objeto nuevo, sino hacer visible una práctica que ya existe. La mayoría de las innovaciones reales no aparecen cuando se suma tecnología, sino cuando se deja de ignorar cómo las personas usan realmente los objetos. En este proyecto, la innovación estuvo en tomar decisiones que normalmente se resuelven de manera informal —que el bowl no se mueva al amasar, que el trapo esté siempre a mano— y convertirlas en parte del diseño, sin explicarlas ni imponerlas. Cuando un objeto incorpora esos gestos cotidianos y funciona mejor sin llamar la atención, la innovación deja de ser un discurso y pasa a ser experiencia.

Proyecto de la cátedra del Profesor Daniel Wolf, correspondiente a la materia Diseño industrial II, dentro de la carrera de Diseño Industrial.





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