El Dr. Roberto Saba reflexionó por videoconferencia sobre el “El rol de la Corte Suprema y su Diseño Institucional”

La exposición fue desarrollada por el Dr. Roberto Saba, director del Centro de Estudios de Posgrado, en el marco del Ciclo de Videoconferencias con profesores que realiza la Facultad de Derecho UP.
El Dr. Roberto Saba reflexionó por videoconferencia sobre el “El rol de la Corte Suprema y su Diseño Institucional”

El Dr. Roberto Saba, director del Centro de Estudios de Posgrado, de la Maestría en Derecho y del Doctorado en Derecho UP, disertó en un encuentro online sobre el “El rol de la Corte Suprema y su Diseño Institucional”, en el marco del Ciclo de videoconferencias con profesores que organiza la Facultad de Derecho UP.

Con la moderación de Lorena Cvitanich, Secretaria Académica de la Facultad de Derecho UP, y ante una nutrida audiencia virtual, el Dr. Saba invitó a reflexionar sobre el desempeño que tiene una Corte Constitucional o Corte Suprema, como el órgano máximo del sistema de Justicia en un país, y su diseño institucional, refiriéndose a un amplio abanico de aspectos que van desde la forma en que se designan a sus miembros hasta su funcionamiento interno.

“Para empezar podemos decir que no hay un diseño ideal de ninguna institución. Los diseños institucionales son mejores o peores en tanto se ajustan o alejan del rol que se le quiera asignar a la institución”, formuló como primer disparador del tema. “Por lo tanto si aplicamos esta máxima a la Corte Suprema, necesitamos primero pensar cuál es el rol que tiene esta institución dentro del sistema político, para luego pensar en su diseño institucional”, completó el profesor.

En ese sentido, el Dr. Saba explicó que los arreglos institucionales, que definen los objetivos y el rol que se le asigna a una Corte Constitucional, se relacionan con los distintos aspectos de su funcionamiento, como por ejemplo el mecanismo adoptado para la designación de sus integrantes, el proceso interno de toma de decisiones, la organización burocrática de la institución, la cantidad de miembros que la conforman, el lenguaje utilizado en sus sentencias, la publicación de sus fallos y de los votos de sus jueces, ya sean parte de la mayoría como las opiniones disidentes.

En ese sentido, para avanzar en el análisis, se propuso la necesidad de partir de una teoría democrática en virtud de la cual se le asigne un rol a la Corte. Este rol, entonces, desprendido de una visión del régimen político, una democracia constitucional por ejemplo, va a determinar qué tipo de diseño debería dársele a la institución.

Dos roles fundamentales

A continuación, el director del área de Posgrado de la Facultad de Derecho UP, se refirió a los dos roles fundamentales de los Máximos Tribunales, que, a su entender, se desprenden como denominador común en aquellos sistemas políticos en los que se optó por un régimen democrático en el que el poder de las mayorías se encuentra limitado por la constituciones: “El primer rol es el de ejercer el control del poder político, que es consecuencia del modo en que desde la teoría democrática y la teoría constitucional resolvemos la relación entre democracia y constitución, operando esta última como límite a la democracia como expresión de la voluntad de las mayorías. El segundo rol es el de articular una interpretación del texto constitucional. Entonces, la Corte ejerce, por un lado, el rol de aplicación del límite constitucional al poder democrático y, por otro lado, para hacerlo desarrolla también un rol de intérprete de ese texto constitucional. Un rol depende del otro”, sintetizó.

Sobre este último punto, el Dr. Saba mencionó algunos presupuestos a tener en cuenta para entender el valor de la función interpretativa de una Corte Constitucional y también docente hacia la ciudadanía: “La Constitución Nacional expresa principios, derechos y valores en un lenguaje que tiene una textura sumamente abierta”, indicó. En ese sentido, al expresar conceptos esencialmente controvertidos como igualdad, autonomía, libertad, dignidad, entre otros, el significado de esos principios y valores constitucionales hace que sea una tarea compleja, aunque no imposible, la de articular su interpretación. “Estos principios y valores, además, entran en conflicto entre sí. Con lo cual se requiere que el intérprete constitucional en general, y en particular el intérprete judicial, deba conciliar esos conceptos en conflicto”.

Por lo tanto, para concluir su idea, agregó: “La interpretación constitucional que recae como responsabilidad en los jueces en general y en la Corte Suprema en particular, va a definir su rol y sus implicancias van a impactar sobre el diseño de la institución”.

Una de las implicancias que se desprenden del rol interpretativo y que debe definir el diseño institucional tribunal constitucional, según precisó, es el desempeño de una función pedagógica hacia la ciudadanía: “Los jueces son educadores de la ciudadanía respecto del significado de la Constitución y, por lo tanto, de aquello que nos define como comunidad. Los tribunales constitucionales tienen responsabilidades educativas respecto de la ciudadanía a través de sus interpretaciones”, deslizó.

La segunda implicancia que derivada de esa función interpretativa “es el modo en que esta institución construye y adquiere su autoridad y legitimidad”, la cual “debe preservar y cuidar para ejercer su obligación de control constitucional de las leyes”, argumentó.

Para cerrar este encuentro virtual, que contó con vastos ejemplos que ilustraron la presentación, así como referencias a diversos autores que han trabajado la materia, como Owen Fiss, Ronald Dworkin, John Rawls, Jeremy Waldrom, Alexander Bickel y Alexander Meiklejohn, el Dr. Saba destacó la relevancia del rol de la Corte como intérprete central - no exclusivo - de la constitución y su responsabilidad pedagógica ya que será determinante para su diseño institucional. Al estar relacionado también con el rol de control de poder, ambas funciones definen el rol de una Corte Suprema y el diseño institucional que está deberá tener en consecuencia.

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