| "Sobre todo al truco con mis amigos, después de los asados. Y hay mucha mentira..." |
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Apenas una persona salía del ascensor para llegar al cuarto piso, se topaba con la alfombra verde, la cual simulaba ser el green de una cancha de golf. Sí, la sede de Larrea, por una tarde, se convirtió en un gran salón de juegos y ninguno de los chicos se lo quiso perder. A pesar de los horarios o la necesidad imperiosa de estudiar, cada uno de los alumnos se hizo un tiempito para probar suerte, divertirse y ganarse un premio.
Con los minutos contados para que se cumplan las siete de la tarde, momento en que las aulas se llenan porque la hora de cursar ha llegado, Emiliano Trech llegó al cuarto piso y, obvio, enseguida se encontró con el mini-golf. Y así, sus ganas de participar pudieron más que el deseo de llegar puntual a su clase. Entonces, tras dos intentos, embocó la pelota y se fue corriendo a clase con su premio a cuestas. Eso sí: antes nos comentó sus sensaciones tras haber participado de un nuevo día del Ciclo de Juegos por las Sedes.
-¿Te gusta el golf? -En realidad me llama mucho la atención. Así que, aprovechando que lo trajeron para jugar, quise probar suerte.
-¿Te parece una buena iniciativa la de los juegos por las sedes? -Sí, claro, está muy bueno y algo fuera de lo común. Además, a mí me vino muy bien porque me pude informar sobre los deportes que puedo practicar en el gimnasio o en Club de Amigos. Está bueno que te lo recuerden… Hace cinco años que estoy cursando y, sinceramente, no me acordaba que podía hacer natación, fútbol o tenis.
-Se te nota con ganas de anotarte. -Seguro, pero con el tema horarios, estudio y viajes muchas veces se complica. Pero voy a tratar de organizar los horarios así arrancó con alguna actividad.
-¿Hacés algún deporte actualmente? -No, no, por estas cuestiones de tiempo que te comentaba anteriormente no. Pero siempre me gustó practicarlos.
-¿Con Marketing como venís? -Y, se me está alargando un poco. Pero vengo bien.
-Te hago la última: ¿sos de jugar a las cartas? -Sí, sí. Sobre todo al truco con mis amigos, después de los asados. Y hay mucha mentira, claro (risas). |