Damián Blaum, Campeón Mundial de Aguas Abiertas, estudia online Comercialización y Dirección de Empresas UP

Damián Blaum, Campeón Mundial de Aguas Abiertas, estudia online Comercialización y Dirección de Empresas UP

El deportista olímpico Damián Blaum, Campeón Mundial de Aguas Abiertas, estudia en la Universidad de Palermo la carrera de Comercialización y Dirección de Empresas con orientación Marketing Deportivo en modalidad online. Con pasión, en 2017 alcanzó el récord a nado del cruce del Río de la Plata: en 9 horas y 6 minutos logró la hazaña de realizar a pura brazada 42 km entre Uruguay a Buenos Aires. “El cruce fue una experiencia muy bonita. Sentí mucha alegría”, cuenta. Por su desempeño y esfuerzo, este año recibió en la Legislatura Porteña la distinción que lo declara como Personalidad Destacada del Deporte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Cómo fueron tus comienzos hasta convertirte en Campeón Mundial de Aguas Abiertas?

Soy asmático y el médico les había recomendado a mis padres que me llevaran a nadar porque la natación era un deporte que me podía ayudar bastante. A los quince, dieciséis años, creo que me di cuenta realmente lo que quería hacer. Había en ese momento unos chicos que competían en el Circuito Mundial de Aguas Abiertas en GEBA. Y un poco por tomar el ejemplo de ellos y ver lo que hacían, me dieron muchas ganas de incursionar en este mundo, viajar, recorrer distintos países, conocer culturas, tener curiosidad por aprender. Eso hizo que me propusiera a entrenar más y mejorar día a día, intentar superarme. Hoy se transformó en mi modo de vida, en mi trabajo.

¿Qué te motivó a realizar la hazaña de cruzar el Río de La Plata de Colonia a Punta Lara?

Buenos Aires es mi ciudad, mi lugar, y cada vez que viajaba con el barco a Uruguay -ya amando las aguas abiertas- pensaba que me gustaría unir los dos países. Primero, sentí curiosidad e intente investigar acerca de la historia de los cruces de los ríos, conocer cuál era el mejor registro o récord antiguo. Después hice el cruce. Nadé los 42 km desde Uruguay hasta Buenos Aires. Sentí mucha alegría, sobre todo porque siempre me dediqué a las carreras y a competir con rivales pero acá no había rivales. Acá era cien por ciento mi cabeza y las condiciones de la naturaleza. Tenía que mantenerme enfocado en el objetivo, no nadar rápido ni caer en el aburrimiento o la monotonía que presenta nadar durante nueve horas solo, sin gente alrededor. El cruce fue una experiencia muy bonita. Me estuve estimulando e imaginando constantemente a mi mujer y mi hija que en ese momento era muy bebita y me esperaban en la costa. Mi esposa es mi entrenadora. Desde el 2016 empecé a trabajar con ella. Conformamos un buen equipo.

¿Cómo es un día de entrenamiento?

Entre las siete y nueve de la mañana, entreno en la pileta. Después hago una hora de gimnasio y repito el proceso durante la tarde, sin el gimnasio. Días normales son seis horas de entrenamiento. Hay días que nado más, o que también, dos o tres veces a la semana, corro y me demanda más tiempo.

¿Qué significó obtener el reconocimiento de la Legislatura Porteña como Personalidad Destacada del Deporte en la Ciudad de Buenos Aires?

Fue distinto a otros premios. Todos los reconocimientos son lindos y, como dije ese día, uno entrena para tener buenos resultados en las competiciones y no para ganar reconocimientos pero esto significa que fui haciendo las cosas bien durante mucho tiempo. Que me den el premio de Personalidad Destacada en el ámbito del Deporte y en mi cuidad, creo que el significado más importante que tiene es que durante muchos años vine haciendo las cosas de forma prolija, con ganas y humildad. Intentando siempre predicar con el ejemplo y enseñarles a los más chicos.

¿Cuáles considerás que fueron tus mayores logros y desafíos a lo largo de tu carrera deportiva?

Mi mayor logro, sin ninguna duda, es la familia que estamos conformando, más allá de todo es lo más satisfactorio. Y, a nivel deportivo, el ser Campeón Mundial en 2013 era algo que buscaba con mucho entusiasmo e insistencia durante muchos años. Venía de cuatro subcampeonatos y cuando parecía que no lo alcanzaba, fui campeón, después de varias carreras. Sobre todo en Canadá, en donde luchás mucho contra las bajas temperaturas de los lagos. Realmente es muy difícil superar el frío cuando penetra al cuerpo. He terminado muy complicado una vez ahí, con hipotermia. Entonces da mucha satisfacción cuando uno logra vencer al frío o factores imprevistos que se van presentando. En las carreras de Canadá pude conseguir varios podios y ahora voy por un nuevo intento. Y es muy satisfactorio cuando lo conseguís, obviamente que te frustra cuando no pero te da fuerza para ir más preparado la próxima vez.

¿Cómo surge tu interés por estudiar una carrera en la Universidad?

El año pasado me informé y me enteré de la carrera que tiene la Universidad de Palermo: Marketing Deportivo, Dirección y Gestión de Empresas. La verdad es que siempre me gustó el área del marketing y el mundo de las empresas, aunque no me veo desligado de lo deportivo el día de mañana, sino al contrario, siempre involucrado ya sea en una entidad deportiva o trabajando en alguna marca relacionada al deporte, o tal vez, por qué no, trabajando en algo de política deportiva. No descarto nada. Hasta ahora lo que estoy estudiando, lo estoy haciendo con mucho entusiasmo, afrontándolo con ganas e ilusión. Intentando divertirme y disfrutarlo.

¿Por qué elegiste la modalidad online y cómo te organizás?

Algunas materias las curso online y otras presenciales en la universidad. Sobre todo en el primer cuatrimestre que no tengo tantos viajes. El año pasado ya lo hice y ahora lo repito: voy dos veces a la semana a cursar. En el segundo cuatrimestre tengo muchos viajes por Canadá y Europa y trato de hacer materias de forma online. Online es súper práctico. Antes no tenía esa posibilidad de estudiar online. Sin educación a distancia para un deportista que viaja muchos meses al año es muy complicado. Por eso, esto lo veo como una gran oportunidad para mí.

¿Cómo compatibilizas el estudio con tu carrera?

Sobre todo con materias online, uno tiene semana a semana todas las tareas que tiene que ir haciendo y no tiene mayor dificultad. Uno tiene que ir siguiendo pautas, entregando trabajos y rendir exámenes en cualquier parte del mundo donde estés. Y después presentarte a dar los finales, que incluso se puede hacer vía Internet, a través de videollamadas donde estás cara a cara con el profesor haciendo un examen oral de la misma manera que lo harías presencial. ¿Cómo lo hago? Es sumar un nuevo desafío y dar lo mejor.

¿Qué recomendaciones les darías a las nuevas generaciones de deportistas?

Veo muchos chicos que se me acercan y les digo por lo menos en lo que respecta a la natación, aunque se puede adaptar a cualquier deporte, que no te va a hacer rico, millonario pero te va a ser rico de valores, de conocer países, culturas, gente, amigos. A mí la natación me dio todo: familia, mejores amigos, conocer mucha gente. Soy un agradecido del deporte. Les digo que hagan lo que hagan, que sea con convicción, con seriedad, con humildad, con una sonrisa.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?

Por el momento otra hazaña en el corto plazo no hay planificada. Si más adelante está la posibilidad, en algún momento, no muy lejano, cruzar el canal de Beagle que es más corto pero con aguas muchísimas más frías. En lo inmediato voy a correr una copa del mundo en Canadá, otra Macedonia, Croacia y termino la temporada con una carrera en Italia.

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