"El MBA me dio herramientas para resolver inconvenientes de gestión con solidez y fundamentos"

Marcos Drlje es subdirector médico del Instituto Alexander Fleming y se graduó con diploma de honor de la Maestría en Dirección de Empresas UP

El Doctor Marcos Drlje se dedica hace más de diez años a la gestión de instituciones sanitarias. Actualmente se desempeña como subdirector médico del reconocido Instituto Alexander Fleming y realiza guardias en el Hospital Rivadavia. Es egresado del MBA con diploma de honor Magna Cum Laude por la Universidad de Palermo. Drlje expresa que la maestría le permitió llevar a la excelencia su instrucción académica: “Me dotó de herramientas aplicables en el día a día, que me permiten resolver inconvenientes de gestión con solidez y fundamentos”.

¿Por qué decidiste realizar un MBA siendo un profesional de la salud?

Desde hace unos diez años me dedico a la gestión dentro de la medicina: primero fui auditor, después director médico de una prepaga y actualmente me desempeño como subdirector médico del Instituto de salud Alexander Fleming. Durante gran parte del tiempo, en la gestión uno requiere tener conocimientos de finanzas, de management, de recursos humanos. Por ese motivo he realizado algunos cursos intermedios, incluso hice una diplomatura en finanzas orientadas a la salud. Pero me di cuenta que se necesitaba académicamente algo más sólido, más contundente, y qué mejor que hacer un MBA. Me pareció que era llevar a la excelencia una instrucción académica en lo que es manejo, conocimiento y management.

¿Cómo viviste la experiencia de cursar el MBA UP y qué herramientas te aportó?

Elegí la Universidad de Palermo por dos motivos: por los tiempos (debido a su modalidad de cursada) y costos. Me encantó la experiencia, cursamos simultáneamente con un grupo de personas y no sólo nos transformamos en compañeros sino también en amigos. Yo tenía conocimientos médicos y financieros muy parciales, de la diplomatura; de modo que todo lo referido a management, recursos humanos, estadística, marketing organizacional, casi todos los componentes del MBA para mí eran novedosos. Estas herramientas de las que me dotó me han permitido resolver inconvenientes de gestión, encarar procesos nuevos, solucionar conflictos, incluso problemáticas del día a día, de una forma más sólida. Eso se nota en el manejo y te da un respaldo, fundamentos y solidez en las decisiones.

¿Qué trabajo realizás en el Instituto Alexander Fleming como subdirector médico?

Me encargo básicamente de la relación económica que tiene el instituto y los financiadores. Mi función incluye la revisión de los acuerdos comerciales que tiene la institución, valorar las prestaciones, asesorar a los médicos respecto a sus honorarios. También incluye la revisión de auditorías. También asesoro y colaboro con el directorio sobre algunas prestaciones. Estoy en la parte comercial, salimos a buscar nuevos clientes o conversamos con ellos al mostrarles el instituto. Y me encargo de suplantar al director médico en los momentos en los que no está.

¿Cómo te organizas para trabajar en tu área y formarte académicamente?

Básicamente porque los tiempos de cursada que elegí fueron de dos veces por semana en horarios vespertino/nocturno. Yo trabajo lunes, martes, jueves y viernes en el Instituto Alexander Fleming y los miércoles en la guardia del Hospital Rivadavia, donde estoy 24 horas. Entonces mi organización fue buscar ese horario de dos veces por semana. La Universidad de Palermo me ofreció esa posibilidad de concentrar los horarios de cursada, de modo que me quedó perfecto.

En este contexto de crisis por el virus COVID-19 que desafía los sistemas de salud a nivel mundial: ¿Cómo observas el funcionamiento de la medicina a nivel nacional?

La primera forma en la que la pandemia por COVID-19 desafía al sistema de salud es con recursos. La capacidad instalada de los sistemas sanitarios es finita, y ante esa situación hay tres posibilidades: los recursos alcanzan, no alcanzan y se consiguen, o no alcanzan y no se pueden conseguir. Desgraciadamente esta pandemia pone blanco sobre negro aquellos sistemas de salud que se prepararon versus aquellos que no estaban preparados. Ante esta situación hay que gestionar lo que se pueda, con los recursos que se tenga, y tomar decisiones, una de las cosas que te aporta el MBA. La realidad es que una crisis como ésta desencaja a cualquier sistema. Hay que prestar atención al olfato de que las cosas se van a complicar mucho, anticiparse. Por otro lado, hay que concientizar a la población que esto se gana con la participación y la colaboración de todos.

¿Qué recomendaciones podés brindar a los alumnos que se encuentran en el MBA UP?

Lo primero que les tengo que decir es que no abandone. Porque los momentos para claudicar y las excusas son variadas. Excusas sobran, lo importante es no abandonar. El segundo punto es no demorar la tesis porque cuando uno llega al final siente que terminó y la deja para más adelante. Tesis que no se hace, es tesis que no se completa, y si no se completa en realidad no se termina el MBA. Por eso mis dos consejos son optimizar el tiempo y cursar un MBA lograble. En mi caso, por una cuestión de tiempo, tomé la decisión de completar el MBA con lo que estaba a mi disposición, cursé las materias los días que podía independientemente de que me interesaran o no. Con eso logré completar el MBA, fui pragmático, pensé cómo hacer para cursar la menor cantidad de días y lo logré. Por otro lado, cuando me di cuenta que me estaba demorando con la tesis, centré mi atención en completarla, presentarla y defenderla. Si uno se toma demasiado tiempo terminas perdiendo y no la hacés. Hay que ser pragmático y tomar las decisiones para terminar lo más rápido posible.

¿Cuáles con sus metas o proyectos profesionales a futuro?

Soy un agradecido de la institución donde trabajo porque solventó parte de mis estudios, de modo que quisiera seguir creciendo en ella y aportando. Lo que tiene de bueno contar con un MBA, es que desde el punto de vista académico destaco entre otros profesionales. El día de mañana, puedo llegar a visualizar o aceptar alguna propuesta interesante que venga de otro sector, como el farmacéutico, que siempre despertó mi atención, o el empresarial, pero siempre en el rubro de la medicina, que es para lo que me formé de grado. A mí, el MBA me aportó muchísimas cosas. He sido un agradecido eterno a la Universidad de Palermo por todas las herramientas y opciones que me facilitó.

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