Testimonios

Fabio Dellarosa, Ingeniería Informática

Fabio Dellarosa, Ingeniero Informático UP y Director IT y Business Manager en Paymovil

Fabio Dellarosa es egresado de Ingeniería en Informática por la Universidad de Palermo. Con años de experiencia en empresas de diversos rubros, ha dedicado su carrera profesional al mercado transaccional, recibiendo reconocimientos por su desempeño emprendedor en salud y el Premio Logro Profesional UP 2018. También participó en el desarrollo de soluciones de gran extensión como el programa Serviclub y la tarjeta SUBE. Actualmente es Director IT y Business Manager en Paymovil, billetera virtual. “Mi expertise está principalmente en el mercado transaccional, lo que se translada a varios campos, no solo al económico. Las transacciones hacen que se dote de seguridad y eso es lo que protege a los usuarios”, explica Fabio. A los futuros profesionales, les recomienda estudiar y trabajar a la vez, y sobre todo ser perseverantes: “Si bien lo que se estudió en la facultad es muy importante, la parte de ejercer la profesión es realmente lo que te hace ‘terminar de graduarte’, es ahí cuando se produce el talento”.

¿En qué consiste tu trabajo en Paymovil?

Mi rol se divide en dos partes, por el tipo de mercado en el cual trabajo: el fintech, de finanzas en tecnología. Por un lado está la parte de Director IT y por el otro lo que es Business Manager, que van de la mano. Como Business Manager mi función es la generación de nuevos contratos de trabajo con proveedores o con clientes: entidades de pago, locales de venta de comida, supermercados, etc. Junto al equipo de Business Development, mi tarea principal es generar nuevas alianzas con empresas para que empiecen a utilizar la billetera virtual y, a la par, con los proveedores de servicios que también forman parte de los convenios. En cuanto a mi función como Director IT, tiene que ver con la organización de las tareas del día a día en el sector de tecnología. Las áreas que más fuerte trabajan son el sector de nuevos desarrollos y la parte de la experiencia de usuario.

¿Cuáles son los desafíos u oportunidades que se les presentaron con la irrupción del COVID-19?

Ante la necesidad que se vive, aumentó exponencialmente la cantidad de usuarios. También crecieron diversas funcionalidades, que quizás no eran las que más se esperaban de la billetera. Creo que muchos de los servicios que brindamos día a día no alcanzan para todas las necesidades que tiene el usuario, entonces el primer desafío es cubrir todos esos requerimientos. Muchas billeteras dan solo una parte de las funcionalidades (algunas solo ofrecen una tarjeta, otras están abocadas al área de créditos, o al pago de servicios). Nuestra idea es tratar de abordar la mayor cantidad posible, para que el usuario final encuentre en una billetera todas las soluciones que precisa. Por otro lado, hoy cobró mucha relevancia la parte que se ocupa del fraude, situación que se viene dando bastante. Es un área interesantísima, y no es tan malo que aparezca porque nos ayuda a hacer más robusta la billetera, que ya está en el mercado hace un año pero en el último tiempo tuvo un gran crecimiento. Los argentinos en general somos reacios a dar información, tratamos de poner la cantidad mínima de datos personales, pero justamente, la gente tiene que saber que muchas veces es para protegerla.

¿Qué significa formar parte de una empresa en expansión como Paymovil?

Paymovil es una empresa que está abocada hace mucho tiempo al mercado PSP (Proveedores del Servicio de Pagos) y forma parte de la Cámara de Recargas. Ser una de las compañías más grandes e importantes de recargas electrónicas nos da la espalda necesaria para abarcar todas esas funcionalidades a las que aspiramos. Eso, sumado a mi carrera profesional, me da la experiencia en el mercado transaccional para poder brindar este tipo de soluciones y aportar mis conocimientos.

¿De qué forma tuvo que adaptarse el sector de las fintech al contexto actual?

Donde más se está instalando el uso de la billetera virtual es en los restaurantes y bares, quizás por la edad de quienes la utilizan, que eligen pagar con QR. Es algo que ya se daba mucho antes de la cuarentena, pero ahora, el sector creció desde otro punto de vista, principalmente en todo lo referido a tarjetas de crédito y débito. Es impresionante la cantidad de personas que están utilizando estos métodos. El lema de nuestra billetera virtual es “Efectivo en tu celular”. Obviamente es lo que se busca y lo que está pasando en todo el mundo. Pero, probablemente por el aislamiento y la necesidad de financiarse, en este momento se está trabajando mucho más con las tarjetas de crédito. En general, resalto la muy buena predisposición entre las empresas del sector para tratar de compartir con las demás lo que sucede en el día a día y las necesidades que aparecen.

¿Qué balance hacés respecto al avance de la billetera virtual en la sociedad argentina?

La expansión comenzó con lo que es la interoperabilidad del CVU (Clave Virtual Uniforme), lo que dio la posibilidad de que todas las billeteras virtuales pudieran transaccionar entre sí, es decir, transferir dinero de unas a otras. Eso le dio la posibilidad al mercado de ser interoperable. Aún falta avanzar en algunos desarrollos, como la interoperabilidad en QR, para que todas las billeteras puedan pagar con un mismo código. Es algo que se está desarrollando pero todavía no está resuelto. También falta conectarnos con algunos sectores bancarios, pero hay muchos que están de nuestro lado, como es el caso de BIND, uno de los pioneros en dar la posibilidad de aplicar mayor tecnología en el medio. Por otro lado, sería muy positivo lograr regulaciones más claras, porque hoy en día las billeteras virtuales no están reguladas como entidades bancarias frente al BCRA. También falta un camino muy largo que recorrer en educación financiera, lo que no sólo ayudaría desde el acceso, sino al país en general. El hecho de tener una mejor educación financiera permitiría comprender la macroeconomía, no solo las finanzas personales, sino la parte global.

¿Qué destacás de tu recorrido profesional?

Mi expertise está principalmente en el mercado transaccional, lo que se translada a varios campos, no solo al económico. Una transacción de salud puede ser muy similar a una transacción electrónica que tiene que ver con lo financiero o lo económico. Realmente es muy interesante, y en cada caso se empieza a comprender la relevancia de la interoperabilidad y la forma en que ayudó a todos los rubros. Tuve proyectos relacionados con salud y me certifiqué en HL7, luego hice 8583 para lo que es el campo financiero. En general las transacciones hacen que se dote de seguridad y eso es lo que protege a los usuarios.

¿Cuál fue el proyecto que más te haya gratificado?

Uno de los proyectos más gratificantes que tuve fue el sistema SUBE, me pareció muy interesante formar parte desde el comienzo en lo que es la solución más importante de transporte, no solo de Argentina, sino de América Latina, reconocida a nivel mundial. La tarjeta SUBE da una versatilidad muy importante. Ahora, por ejemplo, permite controlar los viajes de las personas que están o no habilitadas a movilizarse en cuarentena. Sin contar todo lo que se podría llegar a hacer, (si bien se le puso un tope limitándola al transporte) se podría tener la historia clínica en la misma tarjeta, o realizar pagos, entre otras posibilidades. Realmente, lo destaco porque dentro de Argentina no hay tantos desarrollos tecnológicos que hayan abarcado a toda la sociedad. Ningún proyecto se masificó tanto como la tarjeta SUBE. Engloba una solución que es para todos, en todo el país, por eso me llena de gratificación ese proyecto.

¿Qué podés destacar de tu formación en la UP?

Independientemente de la capacitación profesional y toda la educación y aprendizaje obtenido durante la carrera, siendo esta la base de la formación profesional y personal de cada persona, destaco la seguridad y experiencia que uno obtiene gracias al acompañamiento educativo, que a la hora de realizar proyectos o formar parte de proyectos ya en curso en el mercado laboral, como también avanzando con nuevos desafíos, permiten la finalización de los mismos de manera exitosa.

¿Qué consejos les darías a futuros profesionales de la industria IT e interesados especialmente en las fintech?

Hay algo que siempre señalo, porque creo que marca la diferencia: si bien lo que se estudió en la facultad es muy importante, la parte de ejercer la profesión es realmente lo que te hace ‘terminar de graduarte’, es ahí cuando se produce el talento. Por eso, recomiendo a las personas que hagan las dos cosas en simultáneo. Que no dejen el estudio de lado porque no sirve, estudiar es siempre lo más importante, obviamente. Por otro lado, les recomiendo ser perseverantes. A veces uno tiene proyectos o ideas que quizás en ese momento no se pueden hacer realizar, pero con el tiempo reaparecen. Volviendo al tema de la billetera virtual, en sus inicios uno la veía en otros países y dudaba de que Argentina avance en ese sentido, no le tenía fe. Pero pienso que es importante tener fe y explotarlo, realmente creer en lo que uno está convencido de que va a funcionar, como fue este caso. El mercado avanza y lo hace principalmente de manera tecnológica. La aparición del COVID-19 hizo que el sector tecnológico de este salto que hace rato tenía que dar. El mundo en general estaba medio dormido en ese sentido y se despertó. Lo más importante es que las personas y los estudiantes le apuesten a la innovación, porque es hacia dónde va el mundo, es el futuro.

¿Qué otros desafíos tenés a futuro en la industria?

A corto plazo, quisiera que las billeteras electrónicas sean reconocidas como una entidad bancaria o similar, es lo que más me gustaría. A nivel personal, me encantaría poder abocarme a la docencia, algo que por mis tiempos recién estoy empezando a considerar, pero realmente quisiera formar parte de la educación financiera y económica que creo que le haría muy bien al país. Me encantaría poder dedicar un poco de mi tiempo y de toda mi experiencia a eso.

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