Testimonios

Lucas Rico, Ingeniero Industrial UP, ganador del Premio de la Academia Nacional de Ingeniería Argentina

Un reconocimiento así es una alegría, una bocanada de aire, una caricia al espíritu para seguir esforzándose, es un aliento más, un indicador de que las cosas las estás haciendo bien”, expresa emocionado Lucas Rico, graduado de la carrera de Ingeniería Industrial UP, tras obtener el premio “Ing. Isidoro Marín” de la Academia Nacional de Ingeniería Argentina. Esta distinción, que se realiza anualmente, destaca a quienes hayan alcanzado un nivel sobresaliente durante su carrera universitaria. Actualmente, Lucas trabaja en la empresa estatal de Trenes Argentinos Operaciones en la línea San Martín, como supervisor de proyectos de ingeniería; y a la vez continúa sus estudios cursando el MBA de la UP.

¿Cómo recibiste la noticia del reconocimiento?

El premio es para egresados, yo cursé la carrera de Ingeniería Industrial. La noticia obviamente fue una alegría, una emoción enorme y un orgullo. Sabía que estaba compitiendo por ese premio, pero no estaba al tanto de cuándo se iban a dar los resultados. Me avisó la Secretaría Académica de la Facultad de Ingeniería que ya era efectivo, me metí y ya estaba publicado, figuraba mi nombre por todos lados. Cuando me enteré estaba en el trabajo, en una reunión, y se me caían las lágrimas estaba muy emocionado y conmovido por haber logrado una cosa así, a nivel nacional. Estar codo a codo con los mejores del país es único, es algo muy bueno. Un reconocimiento así es una alegría, una bocanada de aire, una caricia al espíritu para seguir esforzándose, es un aliento más, un indicador de que las cosas las estás haciendo bien. Obviamente es un gran incentivo, impulsa deseo de seguir progresando.

¿Qué te gustaría lograr y cómo te ves a futuro?

En el corto plazo, aspiro a hacer el MBA de la UP, que tiene profesores espectaculares, es otro nivel académico, un pasito más delante de la carrera de grado. Quisiera hacerlo también con buen rendimiento, porque era mi sueño poder cursar la Maestría ahí. Y seguir progresando. Mi deseo a futuro es consolidar una empresa o marca personal y empezar con proyectos propios. Trabajar en forma independiente y tratar de generar valor a nivel social, puestos de trabajo, y todo lo que implica tener una empresa que se desarrolle. Mi visión es convertirme en un empresario paulatinamente, soy una persona joven, tengo 26 años.

¿Por qué considerás importante para un alumno alcanzar esta distinción?

Le diría a cualquier alumno de Ingeniería que lo haga porque es un reconocimiento adicional, un valor agregado, como el broche de oro. Una carrera de grado en Ingeniería es algo ambicioso que uno se propone, y darle un cierre así es de las cosas más lindas que te puede pasar. Desde el punto de vista objetivo es una herramienta, un recurso, una defensa más de tu trabajo. El día de mañana te ayuda a acceder a una beca de Doctorado o Maestría, como es mi caso, a la que de otra forma no hubiese podido acceder. Destacar a nivel académico es un recurso muy valioso, que para mí tiene que ser una prioridad de los estudiantes. Por eso lo llevé a cabo, no por una cuestión de ego, sino porque te ayuda mucho a la hora de buscar un trabajo en empresas que busquen gente altamente capacitada, o también para beneficios académicos relativos a becas, intercambios, doctorados, maestrías, etc.

¿Qué destacás de tu paso por la UP y qué herramientas te aportó la carrera?

Respecto a lo que te deja la carrera, yo lo resumiría en capacidad de analítica. Los problemas te dejan de asustar, por así decirlo, y empezás a tener un proceso de pensamiento y de resolución de problemas que va más allá del campo de aplicación de tu carrera, de tu segmento de ingeniería, de tu nicho laboral. Cuando contás con un paquete de conocimientos y materias de Ingeniería creo que el principal activo es el analítico. Empezás a pensar los problemas por partes, a buscar soluciones, pasas a tener otro tipo de razonamiento basado en la lógica, en el empirismo, en el análisis sistémico de las organizaciones, todo se vuelve mucho más racional. Es un recurso a nivel profesional y personal invaluable. Lo noto en mi forma de pensar las cosas. Cuando surge un problema empezás a tener una visión general y razonar. En particular, con Ingeniería Industrial tenés una visión amplia del negocio y de la empresa, cualquier cosa que suceda estás un paso más adelante, entendés los mecanismos de control, cómo se organiza la estructura, desde el macro entorno. Podés tener una visión más amplia del sistema humano que comprenden las empresas y organizaciones, a nivel profesional eso es súper valorable. Esto no es solo a nivel profesional, la capacidad de resolver problemas desde lo analítico se traslada a lo personal. Empieza a formar parte de vos.

¿Qué mensaje te gustaría compartir con otros alumnos o ingresantes de la Facultad de Ingeniería?

Mi mensaje a los alumnos es que aspiren a lo más alto que puedan, que no se conformen con nada. Yo empecé la carrera con ese objetivo en mente. Porque lo que uno visualiza es lo que termina creando, lo que imaginamos y pensamos es lo que generamos. En el medio, disfruten el proceso, porque la verdad es que es una carrera hermosa y los profesores en la UP son excelentes. Es un proceso en el que no solo hay que ver el objetivo final sino también entender que cada una de las materias y tareas que nos piden son necesarias para conformar el resultado. Si bien es una carrera exigente, hay que disfrutarla y ser felices en ese objetivo ambicioso de convertirse en ingeniero. Tengan fe de que se puede, la carrera es larga pero se puede llegar, se termina. Y una vez que estás del otro lado terminás extrañando. No se limiten, crean en ustedes mismos, porque los únicos límites que existen son los nos ponemos a nosotros mismos.

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