Adriana Cuellar, Lic. en Diseño de Espectáculos, es Stage Manager en el Cervantes

Adriana Cuellar es Diseñadora de Espectáculos y Escenógrafa recibida en la Universidad de Palermo. Además, estudió comedia musical con varios maestros en Buenos Aires, entre ellos el reconocido coreógrafo Ricky Pashkus, con quien trabajó en el musical Hairspray. Hoy se desarrolla como Jefa de Escenario en el emblemático Teatro Nacional Cervantes, declarado Monumento Histórico Nacional en 1995. Paralelamente dirige obras del teatro independiente, como la que se encuentra liderando en estos momentos: La niña de las Luces, escrita y desarrollada en el marco del 2° Festival de la Compañía AKRÓASIS DRAMATURGIA.

¿En qué consiste tu posición actual como Jefa de Escenario en el Teatro Nacional Cervantes?

La Jefatura de Escenario es un rol nuevo dentro del teatro en general, en inglés se llama Stage Manager. El rol consiste en coordinar todas las áreas técnicas que participan de un espectáculo en vivo. Se coordinan las áreas tanto para los montajes como durante el show en vivo. En el vivo nosotros decidimos todo lo que sucede en cuanto a la parte técnica (cuando se dispara la luz, cuando se dispara el track de sonido, cuando hay movimiento de maquinaria, etc.). Lo que el Cervantes me da es oficio porque estas todo el tiempo desarrollando tu trabajo, tu potencial, tu talento y aprendiendo continuamente. Ser Jefe de Escenario es un rol de mucha responsabilidad, por eso nos manejamos con un guión técnico donde anotamos todo.

¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar en un teatro tan importante para la Argentina?

Cuando egresé de la facultad empecé a trabajar en todo lo relacionado al teatro. Participé en varias obras en el teatro off, como asistente en obras comerciales. Como sabía de todos los roles, me ofrecieron participar en el vivo y comencé a ser Stage Manager, a aprender de ese rol y a trabajar mucho, de a poco metiéndome en el teatro comercial. Me fui armando de todos los conocimientos que tenía pero no sabía que existía el rol ni que se llamaba así hasta que me lo dijeron. En un momento determinado una amiga, que también egresó de la Universidad, estaba trabajando en la dirección técnica del Teatro Cervantes y me comentó que estaban en búsqueda. A ellos les interesó que tenga esa experiencia ya que en ese momento este rol era muy nuevo en la Argentina y así logré entrar. El mundo teatral es un ámbito muy pequeño, nos conocemos todos y hay mucho compañerismo.

El mundo teatral es un ámbito muy pequeño, nos conocemos todos y hay mucho compañerismo.
¿Cómo comenzó el proyecto teatral “La niña de las Luces” que actualmente estás dirigiendo?

Un amigo y colega con el que trabajé en teatro independiente, crea un taller de dramaturgos dónde convoca a gente que tenga su proyecto propio. Recibe varias propuestas y las que más gustan entran al taller. Él les ayuda a escribir la obra. Se forman equipos de trabajo y la idea que él tuvo cuando ya se habían escrito estas obras, era que los autores puedan cerrar el ciclo y ver sus obras en escena. Convocó actores, directores, productores, entre otros por cada obra y me convocó para dirigir una de ellas en un primer festival llamado “Akroasis”, dado que así se llama su compañía de dramaturgos porque luego dejó de ser un taller para transformarse en una compañía. El año pasado me vuelve a convocar pero empieza la pandemia. Igual hicimos todo un proceso de audiciones y ensayos por zoom y ahí surge esta obra llamada “La niña de las Luces”. Es una de las 13 obras que dirijo dentro del segundo Festival de Akroasis.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos en el espectáculo luego de recibirte?

Cuando yo me estaba por recibir, estaba en el último año de la carrera, estudiaba comedia musical. Buscaba mucho por ese lado y venía haciendo varios seminarios con Ricky Pashkus. Un día en uno de esos seminarios, le dije a Ricky que quería verlo dirigir, ir a uno de sus ensayos de las obras que él dirigía y sentarme a ver. Una semana después recibo un llamado de su secretaria para ir a ver las audiciones del musical “Hairspray”, y terminé siendo su asistente. Para mí era todo el tiempo absorber conocimiento y terminé haciendo los reemplazos de los utileros y de los asistentes de escenario y ese fue mi comienzo en el rubro. Luego, el mismo equipo que hizo “Hairspray” me llamo para hacer reemplazos en la nueva obra que estaban realizando que era “Frankestein”. Así empecé en el teatro.

¿Qué aprendizajes destacás de tu recorrido profesional?

Siempre traté de no decirle que no a nada, pasé por todos los rubros. Lo que me importa es estar ahí en el teatro, en el detrás de escena sin importar el rol porque todos me parecen maravillosos. El poder pasar por todos también me dio un aprendizaje que hace que pueda hacer este rubro de Stage Manager, porque sé de las otras áreas, como generar el equipo con el otro, porque yo estuve ahí.

¿Qué aportó a tu desarrollo profesional la Universidad de Palermo?

El pasar por todos los rubros fue un poco también gracias a la carrera, porque en ese momento yo hacía Escenografía pero la carrera se dividía en tres áreas: Escenografía, Vestuario y Dirección; y había que pasar por las primeras materias de cada una y, además, a todos nos daban iluminación, producción entonces ya desde que comencé a estudiar empecé a pasar por todos los rubros. En la Licenciatura cuando hicimos producción lo hacíamos de verdad, era hacer funciones a modo de práctica así que ya salías con más cancha en el tema. Además en la carrera tuvimos profesores con mucha experiencia en el ámbito y pude absorber sus conocimientos.
En la carrera tuvimos profesores con mucha experiencia en el ámbito y pude absorber sus conocimientos.
¿Qué recomendaciones podrías darles a los estudiantes UP?

Que sean inquietos, que exploren todos los lugares, eso te da habilidades que no te llegas a imaginar. Creo que tener curiosidad por todas las áreas para el teatro y para lo artístico me parece lo más importante. En el Cervantes cada obra es un aprendizaje: aprendes de un director, de los actores, de los iluminadores.
Creo que tener curiosidad por todas las áreas para el teatro y para lo artístico me parece lo más importante.