Gastón Quispe Castros, alumno de Diseño Industrial UP, fue destacado en el Concurso IB50K

“La carrera de Diseño Industrial forja un profesional que media entre el arte y la ciencia aplicada”, sostiene Gastón Quispe Castros. El alumno de la Facultad de Diseño y Comunicación UP, quien se encuentra finalizando su formación y colaborando como asistente académico, obtuvo el tercer puesto del Concurso IB50K 2020 sobre planes de negocio con desarrollo tecnológico. FlexiDish, el proyecto ganador que presentó junto a un equipo interdisciplinario, consta de un dispositivo de cultivo celular que busca ser instrumental básico de cualquier laboratorio biológico del país. “Identificamos una tecnología exclusiva y la simplificamos para hacerla accesible, buscando un cambio disruptivo en el cultivo celular”, explica Quispe Castros.

¿En qué consiste el concurso IB50K 2020 en el que participaste?

El IB50K 2020 es la décima edición de un concurso de planes de negocios con base tecnológica, organizado por el Instituto Balseiro (IB), que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). Este certamen busca fomentar la creación y/o desarrollo de empresas de innovación tecnológica, promover la capacidad emprendedora de alumnos, profesionales e impulsar el desarrollo tecnológico-industrial del país.

¿Cómo nació tu interés en participar y la idea que dio lugar al proyecto?

Mi acercamiento surgió a través de mi Proyecto de Graduación (PG), que consiste en una investigación sobre diseño bioinspirado y el trabajo interdisciplinar, específicamente la intersección entre la ciencia y el diseño, mientras finalizaba la cursada de la carrera de Diseño Industrial UP. Dentro del mismo, realicé una serie de entrevistas a distintos profesionales como investigadores, ingenieros y diseñadores. Uno de los entrevistados, Leonardo Casal, Doctor en Ingeniería e interesado por el trabajo interdisciplinar, se encontraba desarrollando un dispositivo para cultivo celular novedoso. Incluso creía que tenía el potencial para comercializarse, por lo que pensaba inscribirse al concurso IB50K en la edición 2020 con un equipo de jóvenes de distintas disciplinas. Fue entonces cuando me propuso integrar este proyecto, junto a una abogada, un biólogo y un ingeniero; que luego bautizamos FlexiDish.

¿En qué consiste FlexiDish?

Es un dispositivo de cultivo celular que simula las condiciones del entorno biológico sobre un sustrato o membrana flexible, en lugar de vidrio o plástico. Gracias al diseño, concebido para maximizar su accesibilidad y usabilidad, logramos reducir su costo, tamaño y peso. Posee un gran potencial de masificación para laboratorios, además de transferencia clínica en la regeneración e ingeniería de tejidos. Buscamos que esta tecnología deje de ser exclusiva de algunos laboratorios debido a su alto costo, para ser instrumental básico de cualquier laboratorio de biología. Identificamos una tecnología exclusiva y la simplificamos para hacerla accesible, buscando un cambio disruptivo en el cultivo celular.
“FlexiDish, es un dispositivo de cultivo celular que simula las condiciones del entorno biológico sobre un sustrato o membrana flexible, en lugar de vidrio o plástico”.

¿Cómo fue el proceso de realización paso a paso?

Al momento de acceder al proyecto la tecnología se encontraba validada, pero el desarrollo del producto no se encontraba resuelto, por eso durante todo este proceso se trabajó para lograr la factibilidad del mismo. Dentro del proceso pude intervenir en la totalidad del producto, realizando modificaciones para que pueda utilizarse en microscopía, mediante un elemento traslúcido que permite el pasaje de luz del microscopio sin afectar al ensayo; trabajar la interfaz del objeto para mejorar la experiencia de usuario y transmitir la simpleza, calidez y portabilidad a través de la integración de los elementos para lograr armonía en un área tan interesante como la biología y cultivo celular. Al encontrarme con placas, bombas de vacío, controladores, displays, teclados, mangueras y demás de manera no integrada, esto me permitió realizar múltiples bocetos y modificaciones mediante feedbacks constantes con los integrantes del grupo. Los lineamientos de simpleza, reducción y accesibilidad fueron mi punto de partida para trabajar sobre los mismos y lograr una mediación que me permita transmitirlos y sintetizarlos en un dispositivo. Actualmente la tecnología aplicada se encuentra en proceso de patentamiento en el Instituto Nacional de la Protección Industrial (INPI).

¿Qué se siente haber sido destacado en el Concurso?

Fue algo bastante sorpresivo y satisfactorio para todos, ya que si bien creemos en el proyecto, el nivel de competición en ciencia y tecnología dentro de Argentina es muy elevado, por lo que nos dio un empujón anímico desde el polo científico para creer aún más en la viabilidad de FlexiDish y su masificación en los laboratorios. La final se realizó bajo la modalidad 100% online, ya que se pretendía compartir la “Experiencia IB50K” en todos los rincones del país. Se otorgaron premios de hasta 50 mil dólares para los mejores tres proyectos seleccionados y otras 15 distinciones por iniciativa de algunas de las importantes empresas e instituciones que patrocinan el certamen.
“Ser finalistas del concurso nos dio un empujón anímico desde el polo científico para creer aún más en la viabilidad de FlexiDish”.

¿Cómo fue tu recorrido laboral y en qué posición te desempeñás actualmente?

Hace seis años me encuentro trabajando en Ferreirós y Vilela S.A. dentro del rubro automotriz (aftermarket) y competición (Turismo Carretera), como responsable de desarrollo de producto. Realizo tareas de gestión de nuevos proyectos y desarrollos, así como también implementación de nuevas tecnologías y materiales. Dentro del ámbito profesional tuve la posibilidad de trabajar previamente en varios rubros, como el automotriz, el de cosméticos y productos sanitarios.

¿Qué preparación te brindó la universidad?

Actualmente me encuentro finalizando mi carrera de Diseño Industrial en la UP y colaborando también como asistente académico. Creo que las disciplinas proyectuales, específicamente el Diseño Industrial, aportan una perspectiva unificadora sobre múltiples áreas. Desde la parte artística, comunicacional y conceptual, hasta la de materiales y procesos que intervienen en la fabricación de productos. Se forja un profesional que media entre el arte y la ciencia aplicada. El estar involucrado en equipos donde existe diversidad de profesiones te permite crear una sinergia en el grupo; incluso llegando a ser el nexo, no por el conocimiento de todas las áreas, sino por las habilidades comunicacionales y proyectuales. La UP me permitió conocer el mundo del diseño desde múltiples aristas: desde el rol de estudiante, profesional y como asistente académico.
"La UP me permitió conocer el mundo del diseño desde múltiples aristas: desde el rol de estudiante, profesional y como asistente académico".