Miguel Toledo, egresado de RRHH UP, fundó una consultora que conduce búsquedas de ejecutivos para Latinoamérica

Miguel Toledo estudió la Licenciatura en Recursos Humanos en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo. Dentro de sus experiencias laborales, se destaca haber sido responsable de empleos en Musimundo y gerente de RRHH en dos empresas latinoamericanas y, desde hace cuatro años, Headhunter, CEO & Founder de TM Consulting Latam, consultora que conduce búsquedas de ejecutivos y profesionales de los más altos estándares para países de América Latina.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
Lo que más me gusta de mi profesión es que hoy me permite seguir ayudando a las personas pero desde el otro lado. Estudié mi carrera siempre pensando en lo que me gustaba hacer: la interacción con las personas fue algo que siempre me motivó a elegir mi profesión.

¿Cuáles fueron y son los principales desafíos de gestionar tu propia consultora?
La incertidumbre, el miedo al cambio y a lo desconocido creo que son los miedos que naturalmente tenemos todos los que decidimos ser nuestros propios jefes. Pero no es imposible: requiere disciplina, profesionalismo, valores y amor por lo que hacemos; tener una visión a futuro es muy importante para poder superar todos estos miedos. Puedo decir que soy un afortunado, ya que mi trabajo se convirtió en una diversión, soy un convencido de que cuando hacemos lo que nos apasiona no hay día en que nos cueste trabajar. Logré el equilibro entre vida y trabajo.

¿Qué es lo más importante que aprendiste en la universidad?
La universidad me brindó los conocimientos técnicos, me formó como profesional, me ayudó a crecer pero también me enseñó a superarme como persona. Una materia que me sirvió fue definitivamente Reclutamiento y selección, dictada por la profesora Adriana Ceraso.

¿Qué les dirías a los futuros graduados en recursos humanos?
Que graduarse y obtener un título es un desafío que todos podemos lograr pero requiere de constancia, dedicación y pasión por lo que hacemos. ¡Que no bajen los brazos nunca!