"Tenemos el orgullo de competir con las mejores marcas del mundo desde la Argentina”

De pasante a sus 26 años a convertirse en el CEO de la compañía. Matías Fernández Moores, quien estudió Diseño Industrial en la Universidad de Palermo, logró dar un gran salto cuando uno de los profesores le ofreció realizar una práctica profesional en su emprendimiento y tuvo que abandonar su puesto dejándolo al frente de la empresa. Por su esfuerzo y responsabilidad, Matías se trasformó en el CEO VacaValiente, compañía que se dedica al diseño exclusivo y comercialización de sofisticados portaobjetos hechos con cuero reciclado. Esos productos, hechos a mano, llamaron la atención de curadores del prestigioso Museo de Arte Moderno de Nueva York (Moma), quienes invitaron a la empresa a exponer. Allí comenzaba un nuevo rumbo en la compañía, que terminó en una exitosa expansión internacional en breve tiempo: pasaron de exportar pocos productos a vender a 45 países, incluyendo Estados Unidos y Reino Unido. Recientemente la UP lo distinguió con la mención Talento y Orgullo, un premio que otorga la Facultad de Diseño y Comunicación para reconocer el liderazgo de sus egresados.

¿Qué sentiste al recibir la mención Talento y Orgullo de la UP?

Estoy muy conmovido por el reconocimiento. En esta casa conocí mucha gente con la que me rodeo hoy y hay mucho del espíritu que me llevó a transformar a VacaValiente. Parte del orgullo más grande que tenemos es haber aplicado técnicas de diseño de innovación y llevarlas al ADN orgánico de todo lo que hacemos, especialmente el desarrollo de los canales comerciales y de exportación, transformando todo para ser una empresa que nos lleva a competir internacionalmente. Hoy tenemos la ambición y el orgullo de competir desde la Argentina con productos diseñados acá entre las mejores marcas del mundo. Nos falta mucho por recorrer, por caminar, pero desde este lugar (la Universidad) viene el aprendizaje de cómo el diseño nos ayuda a transformar lo que hacemos.

¿Cuáles identificás como los principales desafíos y logros de tu carrera?

Obstáculos tuve que superar miles. Desde lo que se trata de vencer idiosincrasias locales para poder tener proyectos con características internacionales, desafíos societarios muy fuertes que te exponen como persona y profesional. Uno después aprende a través de la experiencia y de levantarse con los golpes para seguir adelante. En cuanto a logros, estoy muy orgulloso de lo que está alcanzado mi empresa. No es un logro es personal, sino un trabajo en equipo. Lograr un proyecto argentino que hoy exporta a 45 países, con el diseño como valor principal y manteniendo la competitividad desde un escenario local, es una experiencia muy linda.

¿Qué herramientas aportó la UP para tu desarrollo profesional?

Creo que el rol principal de la Universidad es formarte profesionalmente. Darte el entrenamiento de poder desafiarte y pensar las cosas de forma distinta. La Universidad se piensa en un rol que va más allá de los contenidos específicos, más bien trata de acercarte a un proceso de formación para poder enfrentar ideas, confrontarlas con otros, presentarlas ante otros, y estar continuamente siendo desafiado y guiado en un proceso de crecimiento, entendimiento de lo que hay que hacer. No recuerdo conocimientos específicos pero sí este entrenamiento aplicado.

¿Qué consejos podés brindarles a los jóvenes profesionales?

Tengo una relación particular con el emprender. Creo que tiene que ver con una actitud de hacer cosas, y no solo con hacer una empresa.El emprender tiene que ser una actitud en donde estés. Y lo más sano que puedo recomendar a alguien es poner fuerza personal en lo que estás haciendo, cualquier camino puede conducir a lugares inhóspitos o no pensados. Los caminos para llegar a concretar sueños, se pueden presentar en cualquier momento. Una de las experiencias formativas de mi vida, fue la que me llevó a trabajar de mozo en un restaurante, donde aprendí a tratar a la gente. Y está en uno en poner todo en cada momento en donde estás. Hay que aprovechar tu experiencia, tu formación, pero también aplicar convicciones en el momento en lo que estás haciendo. A mí lo que más ayudo fue darme cuenta que no importa a donde voy sino tener claro que donde esté me voy a esforzar.