Fernando Sosa, Publicista UP, nombrado como nuevo Presidente Creativo de la agencia Leo Burnett Argentina

Fernando es egresado de Publicidad por la Universidad de Palermo. Inició su carrera en el mundo de las ideas hace 20 años, dando sus primeros pasos en el departamento creativo de Ogilvy Argentina. Se desarrolló en DDB, agencia donde conoció a su dulpa creativa de trabajo, Ramiro Raposo, con quien consolidó la imagen de marcas de la talla de VW y Telefónica. Juntos siguieron creciendo en Young&Rubicam y luego en La Comunidad, donde Sosa dio el gran salto de su carrera al asumir el mando de la operación de Buenos Aires, ocupando el cargo de Gerente General de BA y VP de The Community. Tras varios hitos a lo largo de su trayectoria profesional, recientemente se anunció su nombramiento como Presidente Creativo de Leo Burnett Argentina: “Leo Burnett es una agencia admirada a nivel mundial y presidir la operación local es un orgullo”, destacó el creativo.

¿Cómo vivís este nuevo paso en tu carrera como Presidente Creativo de Leo Burnett Argentina?

Lo vivo feliz, esta buenísimo que una agencia histórica y grande como es Leo Burnett se fije en mí que venía haciendo un trabajo creativo muy bueno en La Comunidad después de muchos años. Es muy interesante el puesto, que tiene un poco de todo. Hay algo del “Presidente Creativo” que suena un poco fuerte, pero creo que tiene un porcentaje alto de lo que sé hacer, que es la creatividad y otro porcentaje de lo que tengo que hacer para que esa creatividad esté buena. Para lograrlo no sólo tenés que manejar los planes y el departamento creativo, sino también la cultura de la agencia, por eso “Presidente Creativo”. Me parece que esa es la manera, y junto al Managing Director, Mariano Defelipe, que es un capo, podemos impulsar una cultura empresarial, lo que hace que el trabajo este bueno.

¿Qué te impulsó a dedicarte al rubro de la publicidad?

Lo que me atrajo de la publicidad son las ideas, que hasta el día de la fecha me siguen generando lo mismo. Cómo tener una idea, cómo hacer que esté buena y lo que le pasa a la gente con esas ideas que vas teniendo, resumido en modo tuit eso es lo más lindo de la carrera. Este cargo me permite seguir haciendo eso.

¿Cómo ha sido tu experiencia laboral al pasar por empresas tan reconocidas?

Lo que me fue llevando por DDB, por Young, por Ogilvy, por La Comunidad, y llegar hasta una presidencia fue el poder de las ideas. Es lo lindo de la carrera cuanto mejores ideas tenés. Hay una hoja en blanco y tenés que crear algo. Ahí todo el mundo arranca desde el mismo lugar. Me parece que eso está buenísimo y creo que la publicidad como industria tiene la capacidad de hacer que le vaya bien a gente con sensibilidad para leer al mundo y a las personas.

¿Cómo se lleva a cabo el proceso creativo?

Más que un proceso creativo hay un hábito creativo. Es el único que conozco y el que más resultados da: estar sentado en una silla trabajando. Contra eso no hay nada mejor. Después lo que se trata es de atar cabos, de unir lo que le pasa a la gente, lo que está pasando en el mundo, con artistas, las cosas que ves en las redes. Vas uniendo algún artista que hace algo que está bueno, con lo que pasa en la sociedad y pensás en escalarlo, le pones cosas encima, siempre es como una mezcla. Pero sin dudas, la única y la mejor manera de hacer un proceso creativo es estar sentado pensando, viendo cosas, dateándote, absorviendo. Sentarse es la clave.

¿Hay alguna campaña o cliente que haya representado un gran desafío?

Varias. Quizás la más emblemática fue la de Macri para Presidente en 2015. Para un comunicador era un gran desafío hacer presidente a alguien, era pesado, pero salió muy bien. Fue un proceso atípico, distinto, mucho más largoplacista. También un aprendizaje constante porque en ese momento yo debía de tener aproximadamente 15 años de carrera, donde más o menos ya entendés cómo manejar un cliente, un brief, un producto, cómo pensarlo. Y pasé a pensar otro producto totalmente distinto, que es un candidato político, porque no deja de ser un producto, con todo lo que tiene detrás y toda la responsabilidad que conlleva asesorar a un hombre que va a manejar al país. Es otra cosa, estuvo buenísimo, para todos los que estuvimos en esa campaña fue un momento bisagra en nuestras carreras. Después cuando volvés a comunicar un yogur, una gaseosa, un auto, está todo bien porque es lo que te gusta, pero empezás a ponerlo en su lugar, te planteas qué son esas cosas en la vida de una persona, porque no se comparan nunca con un presidente.

¿Cómo ves la industria de la publicidad?

La publicidad mundial está como en una especie de crisis, donde está reinterpretando esa misión que tuvo toda la vida que es conectar a las marcas con las personas. Yo creo que no cambió el qué, sino que está cambiando el cómo. Estamos reaprendiendo la industria.

¿Qué consejo te gustaría compartir con los alumnos de Publicidad de la UP?

Cuando tenés 20 años y estás cursando te enfocás demasiado en eso. Está bueno hacer la carrera, pero mi consejo es también tener un pie afuera de esa realidad académica. Hay que observar la industria, saber qué agencia está buena, por qué, qué publicidades hace, qué estilo tiene, qué tono. No hay que esperar cuatro años para estar empapado en eso. Mientras se hace la carrera hay que entender qué está pidiendo el mercado y qué necesita.

¿Qué metas o expectativas tenés a futuro?

Me parece que tengo un desafío increíble en Leo Burnett. Me imagino divirtiéndome, yendo a trabajar con ganas, que es lo que me viene pasando desde hace 20 años.

Para conocer más sobre la carrera de Publicidad UP: https://www.palermo.edu/dyc/publicidad/index.html

Para ver otras notas: https://www.palermo.edu/ingresantes/alumnos-protagonistas.html