Vanesa Krongold, egresada de Diseño Textil y de Indumentaria y Producción de Modas UP, creó su marca de ropa de proyección internacional

Vanesa Krongold, egresada de la Licenciatura en Diseño Textil y de Indumentaria y Producción de Modas UP, es una emprendedora argentina que posee su propia marca de ropa, la cual lleva su nombre. Creada en 2012 y con colecciones que se presentaron en ciudades como Berlín, Nueva York, Milán y Seúl, los diseños que realiza Vanesa la definen como una verdadera referente del movimiento kitsch, un estilo artístico vanguardista que representa a la cultura de masas en sus variantes estéticas. En esta entrevista, la diseñadora cuenta cómo encontró su profesión tras su paso por la Universidad de Palermo y cómo se involucra en su proceso creativo, el cual está constantemente estimulado por lo que percibe en distintos espacios artísticos, la gente y la calle, incluso en tiempos de COVID-19.

¿Cómo fue crear tu propia marca de indumentaria?

El proceso de haber creado mi marca de ropa tiene que ver con mis ganas de hacer. Ese hacer que me lleva con la idea de realizar una prenda, pero que involucra muchas más cosas que me fascinan como la fotografía, el estilismo, la música, el arte y la ciudad.

¿Cómo abordas el concepto de lo kitsch en tus diseños?

No creo que el kitsch lo tome intencionalmente. Creo que es parte de una rebeldía a lo convencionalmente bello. A darle un nuevo significado a lo feo y vulgar y jugar con eso. ¿Puede ser kitsch? Quizás. Para mí, es belleza con controversia.

¿Qué elementos te inspiran a la hora de crear?

Me inspiran las historias de la calle, la poesía, la música, el arte. Creo que el proceso creativo tiene una parte de introspectiva, otro escenario de debate con amigos creativos del mundo, por ejemplo, del cine o la fotografía. Me interesan sus puntos de vista, sus conceptos. Y luego está el proceso de la acción, el cual tiene más que ver con la industria que arma la ropa y luego con un equipo creativo que me acompaña y me potencia para mostrarlo de manera audiovisual a los consumidores.

¿Con qué actores te vinculas?

Me vínculo con la industria, los proveedores, quién cose mi ropa, teje las telas, la compra, comunica, modela y fotografía. Es realmente variado y eso resulta fascinante. De mi profesión me gustan mucho los procesos, las pruebas, los errores, los riesgos. Y luego verlos en los cuerpos, siendo útiles y embelleciéndolos.

¿Qué es la moda para vos y qué reflexión hacés de ella en tiempos de pandemia?

La moda es lenguaje, es un punto de vista singular. Creo que estamos atravesando un momento tan único donde a nivel mundial todos estamos en la misma. Estoy cada vez más segura cuán importante es que la moda aporte su fantasía y juego. Vivimos aislados pero queremos encontrarnos nuevamente, y el silencio del tapabocas deja lugar a que, a través de la ropa, comuniquemos quiénes somos en actos cotidianos como ir a hacer las compras. Nos vestimos para mostrarnos. Para salir, para sentir un poco de libertad y creatividad. Esto es fundamental porque, más allá de cubrir nuestros cuerpos y protegernos en términos de salud, la moda cuenta quién sos. Desde un lindo tapabocas hasta un color. Nos encuentra con quién tenemos gustos en común. La moda une, y creo que es muy importante ese sentimiento hoy en día.

¿Qué valoración haces de tu carrera?

Mi paso por la UP fue maravilloso. Atesoro cada momento, porque fue entonces cuando me encontré con mi profesión, con lo que quería hacer. Aprendí que, para llegar a un resultado, hay que dedicarle muchísimas horas de pruebas y errores. Aprendí a cumplir con objetivos y entregas, que hoy es algo fundamental para vincularme con mis clientes. Recuerdo un ambiente muy organizado dentro de la Universidad, un espacio que me contuvo y me permitió concentrarme en crear y aprender al máximo. Tengo compañeras, que ahora son amigas, las cuales cada una cuentan con su proyecto y punto de vista.

¿Qué consejo te gustaría compartir con los alumnos de UP?

Que disfruten de la Facultad y le pongan muchas horas a la mesa de trabajo.